El Centro Catalán de Luxemburgo tiene el placer de invitarle a la mesa redonda de análisis de los resultados electorales del 25 en noviembre 2012 en el Parlamento de Cataluña. La charla tendrá lugar el sábado 8 de diciembre de 2012 tiene la 17.00 horas en el local del Centro Catalán de Luxemburgo (88, Rue de la Semois, Luxemburgo Ville).
En la mesa redonda, entre todos los asistentes se analizarán y debatirán, tomando un café, los resultados de estas elecciones que han sido inesperados y han sorprendido a todo el mundo. Para evitar la monopolización del tiempo por parte de uno o varios participantes, habrá un moderador que limitará las intervenciones en función del número de participantes.
Vaya preparando sus intervenciones.

Incongruencia, tapa
Tiene muchos nombres, la incongruencia. Tantos nombres como quieras buscar o encontrar. Los nombres es lo de menos, los nombres son como las excusas, que ni ha tantes com casos a excusar. La incongruencia nos habita. Será como el demonio que, a través y como el lenguaje, a base de torsiones y circunloquios se apodera de todos nosotros. Será tal vez por eso que el demonio tiene también tantos nombres.
El congruista, el seguidor del congruisme, lo que busca la virtud de la gracia cóngrua, el hombre simple es, paradójicamente, lo que más se adapta a las circunstancias o exigencias de cada caso.
Tomamos el caso de la independencia, que es lo contrario de dependencia, que es lo no dependiente, lo que goza de libertad. Quien quiere la independencia es aquel que tiene claro que somos dependientes, que no tenemos libertad. Hasta aquí no hay ningún problema, todo el mundo puede estar de acuerdo. Ah, pero no todo el mundo está de acuerdo en querer la independencia. Será que quienes no están de acuerdo quieren ser dependientes? No, responderán. Dirán que ya están de acuerdo en que la soberanía recaiga en el Estado español o Reino de España. Que no conviene, que ya estamos bien así, que ahora no toca o que no tocará nunca. pequeño, tantas posiciones como los resultados agregados de todas y cada una de las formaciones que han tenido apoyo electoral. El pueblo ha hablado. El pueblo ha dicho lo que piensa y el resultado es lo que ahora tenemos.
Tenemos por un lado los que han sacado la parte grande de la opinión de la generalidad de los ciudadanos. Estos dicen que la independencia podría ser una buena cosa y que se han propuesto preguntarlo al pueblo. Otra vez? Y porque no lo preguntaban ahora, puestos a hacer? Dice que no, que no les dejan hacer la pregunta. I que, de todas formas, ho preguntaran. Preguntarán en referéndum que ya se conoce, dicen, que no se podrá hacer, o en una consulta de la que tampoco se sabe ni cuál será la pregunta ni si tendrá validez sea cual sea la respuesta que se dé, interpretaciones aparte.
De congruismo, buscar la virtud congruente, poco o gorra. Deberemos adaptarnos a las circunstancias o exigencias del caso que se presente cuando se presente, que parece que lo único que ha quedado claro es que la cosa debe presentarse. Tarde o temprano, que éste es el único móvil que mueve a los que tienen ahora la capacidad de formar gobierno, que son, según ya parecer claro, los de la banda de los que han sacado la parte grande y los que, por otra parte, han quedado segundos, lejos de los primeros, y que van en un pelotón con dos agrupaciones más, las cuales exponen discursos bien dispares a los suyos. Estos, los segundos, no dicen que la independencia podría ser una buena cosa, afirman que la independencia sería seguro una buena cosa. Que si fuera por ellos ya deberíamos serlo y que como no quieren enojar al resto de la ciudadanía, que parece que no lo tienen tan claro, también estarían y están de acuerdo en preguntarlo al pueblo. Otra vez? Y porque no lo preguntaban ahora? Dice que no, que ahora no tocaba esta pregunta y que quien tenga que responder a esta cuestión aún no propuesta debe hacerlo, para fi, en una consulta o referéndum celebrado con el fin.
Los terceros y cuartos, que son los segundos y terceros del pelotón, dicen cosas bien dispares entre ellos a la vez que están de acuerdo entre sí en que tanto si se hiciera una consulta como si se llegara a hacer un referéndum, ells, unos y otros, pedirían el voto negativo. Ese voto que presume que de la forma que estamos ya estamos bien; y que ya están de acuerdo, dicen tanto unos como otros, en que la soberanía recaiga en el Estado español o Reino de España, excepto la discrepancia de los terceros hacia los cuartos en que la soberanía de formular la cuestión debería corresponder tanto al pueblo catalán como al pueblo español. I que, de todas formas, ahora, la independencia no conviene, o que ahora no toca dicen unos o que no tocará nunca, los demás. Los segundos del pelotón y terceros de la general, debilitados sin duda por una pajara, estarían por la consulta más adelante, para que quien tenga que responder a esta pregunta, dicen, debería hacerlo en una consulta considerada a propósito y bien propuesta, pensando sin duda en que antes de acometer una escapada e intentar atrapar a quienes van escapados deben esperar una oportunidad mejor. Mientras que los terceros del pelotón y cuartos en la clasificación general, que no aspiran ni a ganar la etapa ni la vuelta, sino que más bien se reservan para La Vuelta, no se negarían a un referéndum hecho entre toda la ciudadanía del Estado español o Reino de España a quien corresponde, dicen, aún, la soberanía de hacerlo.
Más atrás, los quintos, dicen o han dicho que sí estarían por un referéndum o consulta en lo que pedirían a la gente del pueblo que vote lo que quiera votar. Que querer la independencia, la quieren, pero que no se rompen demasiado la cabeza al pensar todas las noches, aunque no quieren ser dependientes. Y que responderán, como siempre lo han hecho, poco importándoles lo que dirán; y que ya están de acuerdo con que la soberanía recaiga en el pueblo, sea este pueblo el pueblo español o el pueblo catalán federado o no con el pueblo español. Que la independencia de convenir, conviene, y que tal y como estamos no estamos bien aunque si no cambia también podríamos estar; y que tocar, toca, siempre suena, porque sino no tocará nunca y ya es hora de que toque.
Los sextos, quienes han expresado la mayor alegría al conocer los resultados electorales, estando contentos de seguir siendo los sextos y no los últimos. Que por eso de ser los últimos, ells, ya pasaron y ahora toca estarlo a otros que, por cierto, están aún más contentos que ellos. Incluso más contentos que cuando los que ahora han expresado la mayor alegría lo eran. Estos sextos hacen patente que la alegría no se puede dar si no se da a todo el mundo por lo que no están de acuerdo en querer la independencia. Será que quieren ser dependientes? No, responden. Dicen que ya están de acuerdo en que la soberanía recaiga en el pueblo, Estado o Reino de España. Que no conviene, que ya estamos bien así, que ahora no toca y que no tocará nunca. pequeño, que, al igual que los que les van detrás y en la cola -en posición que no en satisfacción y alegría- no están de acuerdo en ninguna de las otras formaciones que han tenido apoyo electoral. Y que el pueblo debe hablar y ser libre, ahora, nada de hacer hablar al pueblo ni en consultas ni en referendos. Y menos aún en el pueblo catalán. Si se tratara del pueblo español todavía, que es el único que tiene la potestad de ejercer la soberanía en este, en otras y en todas las cuestiones que se planteen o llegaran a plantearse. En esto discrepan profundamente de sus colegas de la cola los que no les van detrás y que dicen -y no juran porque dicen que no saben lo que significa jurar- que lo que ellos quisieran es fácil de entender: Sin embargo ahora mismo!
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Anton